{"id":28204,"date":"2024-02-27T11:20:32","date_gmt":"2024-02-27T10:20:32","guid":{"rendered":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/?post_type=article&#038;p=28204"},"modified":"2024-09-06T16:37:58","modified_gmt":"2024-09-06T14:37:58","slug":"saliendo-del-huelo-una-historia-de-rescate-de-bakhmut","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/article\/saliendo-del-huelo-una-historia-de-rescate-de-bakhmut\/","title":{"rendered":"Salir a rastras del infierno: una historia de rescate de Bajmut"},"content":{"rendered":"\n<p>Los intensos combates, los ataques a\u00e9reos y el constante rugido de la artiller\u00eda eran las condiciones en las que Maksym Logvynov, fusilero y m\u00e9dico, prestaba primeros auxilios a los militares ucranianos. Durante varios meses estuvo de servicio cerca de Bajmut, una ciudad de primera l\u00ednea en el este de Ucrania. Desde la invasi\u00f3n a gran escala de Rusia, la lucha por Bajmut se ha convertido en la batalla m\u00e1s larga y sangrienta de la guerra.<\/p> <p\n\n\n\n<p>\u00abVisit\u00e9 un rinc\u00f3n del infierno\u00bb, dice Maksym, recordando su servicio en la ciudad. Antes de la guerra, Bakhmut era un centro industrial regional con una poblaci\u00f3n de unos 80.000 habitantes. Ahora est\u00e1 en ruinas. No quedan civiles y en las afueras a\u00fan se libran encarnizados combates.\n\n\n\n<p>Para Maksym, los pocos momentos brillantes en la oscuridad de la guerra eran sus llamadas a casa. Siempre llevaba un tel\u00e9fono en el bolsillo inferior de sus pantalones de combate. Lo utilizaba para llamar a su madre en los momentos de calma.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>\u00abSab\u00eda que no dormir\u00eda si no o\u00eda mi voz. Para ella, era el sentido de la vida\u00bb, dice. La comunicaci\u00f3n telef\u00f3nica era un puente hacia una realidad alternativa de paz. Unas pocas palabras le permit\u00edan sobrevivir una hora m\u00e1s, d\u00eda, noche, semana. \u00abMam\u00e1, hola. Estoy bien\u00bb era a veces todo lo que lograba decir mientras sub\u00eda alguna colina lejos de su posici\u00f3n.<\/p> <p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"658\" height=\"642\" src=\"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/9kr5E-en-donbas-4-1536x1499-1-658x642.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-27480\" srcset=\"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/9kr5E-en-donbas-4-1536x1499-1-658x642.png 658w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/9kr5E-en-donbas-4-1536x1499-1-232x226.png 232w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/9kr5E-en-donbas-4-1536x1499-1-768x750.png 768w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/9kr5E-en-donbas-4-1536x1499-1.png 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante la guerra, Maksym nunca dej\u00f3 de sentir nostalgia. No hab\u00eda estado en el ej\u00e9rcito antes de la invasi\u00f3n a gran escala y no ten\u00eda habilidades de combate. Era un constructor que hab\u00eda crecido en Putivl, una tranquila ciudad de la regi\u00f3n de Sumy. Con menos de 20.000 habitantes pero una rica historia, Putivl se encuentra a orillas del Seim, a unos 20 kil\u00f3metros de la frontera rusa.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>El 24 de febrero de 2022, cuando comenz\u00f3 la invasi\u00f3n a gran escala, la ciudad estaba completamente rodeada por las tropas rusas. Mientras los proyectiles de racimo de los lanzacohetes rusos Smerch estallaban en las afueras de Putivl, Maksym decidi\u00f3 ir al frente. En primavera, tras un mes de entrenamiento militar, fue enviado al frente. Su ciudad ya hab\u00eda sido liberada por las fuerzas armadas ucranianas, pero otro frente le necesitaba.<\/p> <p\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De servicio en Cero<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abCero\u00bb es como los militares ucranianos se refieren a las coordenadas en el mapa donde comienzan las posiciones del enemigo. Esta es la l\u00ednea donde comienzan las batallas intensas y las cosas se convierten en una cuesti\u00f3n de vida o muerte.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>\u00abCada vez que te dan una misi\u00f3n de combate en Zero, sabes que podr\u00eda ser tu \u00faltima batalla\u00bb. Maksym est\u00e1 recordando su misi\u00f3n m\u00e1s dura. En aquella ocasi\u00f3n, todo sali\u00f3 mal a la vez. El bombardeo fue empeorando. No tuvo tiempo de llamar a su madre.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Mientras ayudaba a un soldado herido, no oy\u00f3 el silbido de un mortero. Hubo una explosi\u00f3n en la trinchera de al lado, un fuerte zumbido en su cabeza, un destello de fuego y conmoci\u00f3n. Los fragmentos met\u00e1licos del explosivo le hicieron perder el equilibrio. El casco le salv\u00f3 la cabeza, pero la metralla le alcanz\u00f3 las costillas y las piernas. Su pierna derecha estaba cubierta de sangre, con dos dedos arrancados y m\u00fasculos y vasos sangu\u00edneos desgarrados. La mano izquierda de Maksym tambi\u00e9n estaba herida, pero permanec\u00eda intacta. El golpe principal se lo hab\u00eda llevado el tel\u00e9fono, que guardaba en el bolsillo del pantal\u00f3n con la esperanza de poder o\u00edr la voz de su madre.\n\n\n\n<p>Maksym luchaba por poner un torniquete en su pierna sangrante: \u00abEstaba perdiendo sangre y casi pierdo el conocimiento. Pero me fortaleci\u00f3 el pensamiento de que ten\u00eda que sobrevivir, porque de lo contrario mi madre no lo har\u00eda\u00bb. Ten\u00eda que salir de all\u00ed inmediatamente, pero no hab\u00eda ayuda cerca. El fuego de mortero era cada vez m\u00e1s intenso.\n\n\n\n<p>\u00abTendr\u00e9 que evacuar por mi cuenta\u00bb, decidi\u00f3 Maksym. Apretando los dientes, se arrastr\u00f3 en direcci\u00f3n a donde se supon\u00eda que estaban los militares ucranianos. Tuvo que arrastrarse con las palmas de las manos sobre grava y escombros. Estaba en estado de shock, por lo que no sabe con certeza cu\u00e1nto recorri\u00f3, pero la piel de sus manos estaba completamente arrancada.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>\u00abSu t\u00eda, de visita en el hospital con su madre, le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 ten\u00eda las palmas de las manos tan destrozadas. \u00c9l respondi\u00f3: &#8216;T\u00eda Lyus, llevo arrastr\u00e1ndome herido por las manos lo que parece una eternidad'\u00bb. Pero salvar su propia vida mereci\u00f3 todo el sufrimiento. Cerca de las posiciones ucranianas, Maksym fue recogido por voluntarios y sacado de la l\u00ednea de fuego. Tard\u00f3 cuatro horas en llegar a los m\u00e9dicos. En el hospital m\u00e1s cercano al frente le hicieron una transfusi\u00f3n de sangre. En el siguiente hospital, m\u00e1s atr\u00e1s, le amputaron los dedos de los pies y el tal\u00f3n. Pero ni siquiera ah\u00ed acabaron sus problemas.\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00abMam\u00e1, ya no tengo pierna<\/strong>\u00ab<\/h2>\n\n\n\n<p>Maksym recibi\u00f3 la mayor parte de su atenci\u00f3n m\u00e9dica en un hospital de Kharkiv, una importante ciudad del este de Ucrania. Cuando se despert\u00f3 por la ma\u00f1ana despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, llam\u00f3 inmediatamente a casa: \u00abMam\u00e1, ya no tengo pierna. El m\u00e9dico dijo que era necesario para salvarme la vida\u00bb. Como la evacuaci\u00f3n de Maksym dur\u00f3 horas, no se pudo evitar la amputaci\u00f3n. Ayud\u00f3 a Maksym a soportar el golpe el saber que la pura suerte hab\u00eda salvado su otra pierna.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Tras una larga convalecencia, el h\u00e9roe volvi\u00f3 por fin a casa. Pero su regreso fue el principio de un viaje dif\u00edcil. Maksym tendr\u00eda que aprender a caminar de nuevo.\n\n\n\n<p>La madre del soldado herido, Tatyana, cuida ahora de \u00e9l en casa. \u00abA veces sue\u00f1a con aquellos terribles d\u00edas, horas y minutos. Todav\u00eda se despierta gritando\u00bb, dice.\n\n\n\n<p>La familia de Maksym no es rica. Un curso de rehabilitaci\u00f3n adecuado era pr\u00e1cticamente inasequible para ellos. Pero tanto los habitantes de Putivl como otros voluntarios ucranianos colaboraron. Al principio, a Maksym le colocaron unas muletas modernas, sin las cuales le resultaba imposible moverse con una sola pierna.\n\n\n\n<p>Pero este invierno, tras las primeras nevadas, las muletas llegaron a su l\u00edmite. Para llegar al hospital desde casa sobre el suelo helado, la madre tuvo que arrastrar a su hijo en un trineo. Una vez m\u00e1s, confi\u00f3 en el apoyo de los dem\u00e1s.\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Herida pero inquebrantable<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Gracias a estos donantes, Maksym ingres\u00f3 en el Centro Nacional de Rehabilitaci\u00f3n de Ucrania. Conocido como \u00abUnbroken\u00bb, se trata de un hospital \u00fanico en Lviv donde los veteranos de guerra reciben atenci\u00f3n m\u00e9dica especializada. Las \u00e1reas de especializaci\u00f3n del centro incluyen cirug\u00eda reconstructiva, ortopedia y pr\u00f3tesis.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Tras recibir tratamiento preparatorio en este centro, Maksym espera ahora su pr\u00f3tesis. Por desgracia, s\u00f3lo puede so\u00f1ar con una pr\u00f3tesis bi\u00f3nica de \u00faltima generaci\u00f3n: es demasiado cara. Pero su principal objetivo ahora es sostenerse sobre dos piernas y aprender a andar de nuevo.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>El mayor sue\u00f1o de este h\u00e9roe es sencillo y muy humano: ir a pescar a pie desde casa hasta el r\u00edo Seim. Eso no deber\u00eda ser imposible para un hombre que escap\u00f3 del mism\u00edsimo infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducido por <a href=\"https:\/\/voxeurop.eu\/en\/author\/harry-bowden\/\">Harry Bowden<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuertes combates, heridas y mutilaciones, y luego una autoevacuaci\u00f3n con la ayuda de un solo brazo: estas son las experiencias de Maksym Logvynov. Este soldado ucraniano de la regi\u00f3n de Sumy escap\u00f3 por los pelos de uno de los lugares m\u00e1s peligrosos del planeta: Bajmut. Un peque\u00f1o rinc\u00f3n del infierno<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":28075,"parent":0,"template":"","tags":[],"displeu_category":[],"class_list":["post-28204","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/28204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28204"},{"taxonomy":"displeu_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/displeu_category?post=28204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}