{"id":36670,"date":"2024-02-23T14:00:17","date_gmt":"2024-02-23T13:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/?post_type=article&#038;p=36670"},"modified":"2024-09-06T16:38:13","modified_gmt":"2024-09-06T14:38:13","slug":"las-interminables-lecciones-de-la-guerra","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/article\/las-interminables-lecciones-de-la-guerra\/","title":{"rendered":"Las interminables lecciones de la guerra"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos aprender a vivir junto a muertes violentas, fosas comunes y conocimiento de violaciones y torturas? Al buscar una respuesta a esta pregunta, antes de la invasi\u00f3n a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, pero despu\u00e9s de su ocupaci\u00f3n de Crimea y de la guerra en el este de Ucrania, Nikita Kadan sugiri\u00f3 que &#8216;<a href=\"https:\/\/moscowartmagazine.com\/issue\/102\/article\/2251\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">medi\u00e9ramos el arte contempor\u00e1neo con la fosa de ejecuci\u00f3n<\/a>&#8216;. El artista escribi\u00f3: \u00abTenemos huesos en com\u00fan. Nuestro esqueleto est\u00e1 dividido y apilado en fosas en el Donb\u00e1s y Siria, en Sandarmokh en Carelia, en la antigua calle Janowska en Lviv, en todos los continentes, sobre las l\u00edneas de las fronteras estatales que atraviesan la superficie de la tierra. Esta es la unidad secreta del mundo. Nos re\u00fane la gran Internacional de los Huesos, una asamblea mundial de enterramientos. Estamos unidos en tumbas de hermanos y hermanas.&#8217;<\/p> <p>\n\n\n\n<p>En la visi\u00f3n de Kadan, la violencia, dando vueltas en c\u00edrculos, destroza la vanidad del arte creando m\u00e1s y m\u00e1s fosas de ejecuci\u00f3n y fosas comunes, que a veces se convierten en lugares conmemorativos y otras no. Frente a la historia, el arte adquiere una finalidad espec\u00edfica: dar testimonio del horror, hacerlo tangible, darle sentido. El arte, bajo esta misi\u00f3n, puede convertirse en una herramienta de solidaridad en &#8216;una asamblea mundial de entierros&#8217;.&nbsp;<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Para poder asomarse a una fosa de ejecuci\u00f3n, hace falta valent\u00eda para enfrentarse no s\u00f3lo a las v\u00edctimas, sino tambi\u00e9n a los verdugos y, a veces, reconocer a los propios. La reflexi\u00f3n de Kadan, escrita mientras desarrollaba una serie de dibujos sobre el pogromo de Lviv de 1941, coincidi\u00f3 con otra ronda de ajuste de cuentas de Ucrania con su historia, en la que abundaban tanto las v\u00edctimas como los verdugos. A las v\u00edctimas se las reconoc\u00eda; a los perpetradores se los evitaba con disgusto. Ucrania ya viv\u00eda entonces la guerra y las muertes violentas: a principios de 2014 en Kiev, y m\u00e1s tarde en el este del pa\u00eds. Sin embargo, hasta hace dos a\u00f1os, todas esas muertes estaban de alguna manera distanciadas &#8211; unas en el tiempo, otras en el espacio.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>En 2023, hablando de arte en relaci\u00f3n con la guerra, las comisarias Asya Tsisar y Natasha Chychasova compartieron una observaci\u00f3n: \u00abAhora somos muy parecidos a aquellos hombres y mujeres de Crimea y Donb\u00e1s que intentaron explicar algo al resto de ucranianos en 2014. Pero no pod\u00edamos escucharnos porque su dolor era muy intenso y nuestra percepci\u00f3n muy distante\u00bb. Despu\u00e9s del 24 de febrero, toda Ucrania se convirti\u00f3 en Donb\u00e1s. Y ahora est\u00e1 el mundo entero, o digamos \u00abla Europa imaginaria\u00bb, a la que intentamos explicar lo que estamos pasando.&#8217;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo aprendemos a vivir junto a muertes violentas cuando se convierten en una realidad cotidiana inmediata y, simult\u00e1neamente, intentamos explicar al mundo lo que estamos viviendo? Ambas tareas son imposibles y, sin embargo, inevitables, ineludibles. Ambas preguntas son las que impulsan a los artistas en Ucrania desde 2022. Dentro de estas dos preocupaciones hay muchas otras que se habr\u00edan considerado no urgentes, aplazables e incluso totalmente irrelevantes hace s\u00f3lo dos a\u00f1os. Este apretado nudo de preguntas no deja de crecer como una bola de nieve. Y, ahora, cuando todo, incluido el arte, se mide con fosos de ejecuci\u00f3n, todo es urgente y nada es aplazable.<\/p> <p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Dar sentido a &#8216;todo&#8217;<\/h4>\n\n\n\n<p>Hace poco menos de dos a\u00f1os, escrib\u00ed que las artes en Ucrania se defin\u00edan por el silencio: \u00ab<a href=\"https:\/\/www.eurozine.com\/defined-by-silence\/\">La cultura ucraniana actual es un vac\u00edo repleto de espacios vac\u00edos que podr\u00edan haberse llenado con libros, exposiciones y actuaciones que no han tenido lugar y que, muy probablemente, no tendr\u00e1n lugar durante mucho tiempo.<\/a>&#8216; En el choque ensordecedor de los primeros meses tras la invasi\u00f3n, el dolor fantasma de las cosas planeadas, preparadas o imaginadas -elementos de \u00abuna vida normal\u00bb, que deber\u00edan haber vuelto poco despu\u00e9s de una inminente victoria ucraniana- segu\u00eda siendo intenso. Ya en primavera, tras la liberaci\u00f3n de la regi\u00f3n de Kiev, despu\u00e9s de Bucha, Irpin y Chernyhiv, qued\u00f3 claro que nada iba a volver pronto. Dos a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la guerra, est\u00e1 terriblemente claro que la vida anterior nunca volver\u00e1. Cuando termine, esta guerra nos habr\u00e1 cambiado para siempre. Esta vida diferente requerir\u00e1 comprensi\u00f3n y cuidados. Y aparentemente, necesitar\u00e1 algunos sacrificios intelectuales.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>En una conversaci\u00f3n muy \u00edntima grabada en oto\u00f1o de 2023, los directores de cine ucranianos Iryna Tsilyk y Maryna Stepanska compartieron su preocupaci\u00f3n por el hecho de que el tema de la guerra \u00abten\u00eda a todo el mundo secuestrado\u00bb y no iba a desaparecer pronto. Hablaron de un \u00abcementerio de ideas\u00bb que nunca llegar\u00edan a realizarse, ya que no responden a las necesidades de la realidad en \u00abestos nuevos tiempos\u00bb. Pero, \u00bfcu\u00e1les son esas nuevas necesidades? \u00bfLimitan radicalmente la libertad de pensamiento, de expresi\u00f3n o de creaci\u00f3n? \u00bfAbren nuevos horizontes planteando retos inimaginables antes de la guerra? \u00bfAportan un sentido de urgencia a cuestiones nunca vistas o desatendidas? \u00bfO todo lo anterior simult\u00e1neamente, y de forma continuada, aunque \u00abdesear\u00edamos que nunca hubiera ocurrido\u00bb?<\/p> <p>\n\n\n\n<p>En 2023 las periodistas ucranianas Nataliya Gumenyuk y Angelina Kariakina pusieron en marcha el podcast&nbsp;<em>Koly vse maye znachennya<\/em>, que tiene un hermoso doble significado: &#8216;cuando todo importa&#8217; y &#8216;cuando todo tiene sentido&#8217;. Junto con destacados intelectuales de Ucrania y otros pa\u00edses, reflexionan sobre el movimiento de las placas tect\u00f3nicas geopol\u00edticas debido a la guerra en Ucrania, y c\u00f3mo esta guerra est\u00e1 cambiando no s\u00f3lo Ucrania sino tambi\u00e9n el mundo en general. El t\u00edtulo capta con precisi\u00f3n las necesidades de los nuevos tiempos, en los que todo -literalmente todo- importa y tiene que cobrar sentido. Ahora, nada puede posponerse ni dejarse de lado si se quiere comprender plenamente estos tiempos.<\/p> <p\n\n\n\n<p>A su manera un tanto perversa, la guerra ha cambiado radicalmente los horizontes. Del miedo inicial al vac\u00edo surgi\u00f3 una polifon\u00eda de voces que intentan dar sentido a todo. \u00bfDe qu\u00e9 hablan? \u00bfQu\u00e9 es este todo?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Violencia y compasi\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>Por un lado, \u00bfc\u00f3mo vives al lado de muertes violentas, sabiendo que t\u00fa podr\u00edas ser el siguiente? Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo dar sentido no s\u00f3lo a estas muertes, sino tambi\u00e9n a la propia vida? El intenso debate, desencadenado en la sociedad ucraniana despu\u00e9s de 2014 y acentuado despu\u00e9s de 2022, opone la \u00ab\u00e9tica de la lucha\u00bb a la \u00ab\u00e9tica de la vida\u00bb. La vida, sus valores, las estructuras sociales y los contratos sociales se renegocian constantemente para que la lucha tenga sentido: una b\u00fasqueda persistente y colectiva de significados precisos y a menudo pr\u00e1cticos de nociones como la solidaridad, la igualdad, la dignidad, la agencia, el dolor cotidiano compartido de la p\u00e9rdida, la reconstrucci\u00f3n de una comprensi\u00f3n de la sociedad y el sentimiento de un \u00abnosotros\u00bb colectivo.&nbsp;<\/p> <p><strong>Etica de la lucha<\/strong>.\n\n\n\n<p>Respecto a la compasi\u00f3n y la impotencia al observar el dolor ajeno, Susan Sontag escribe: \u00abLa compasi\u00f3n es una emoci\u00f3n inestable. Necesita traducirse en acci\u00f3n, o se marchita. La cuesti\u00f3n es qu\u00e9 hacer con los sentimientos que se han despertado, el conocimiento que se ha comunicado. Si uno siente que no hay nada que \u00abnosotros\u00bb podamos hacer -pero \u00bfqui\u00e9n es ese \u00abnosotros\u00bb? &#8211; y que \u00abellos\u00bb tampoco pueden hacer nada -y \u00bfqui\u00e9nes son \u00abellos\u00bb? &#8211; entonces uno empieza a aburrirse, a volverse c\u00ednico, ap\u00e1tico.La compasi\u00f3n y la simpat\u00eda, contin\u00faa Sontag, permiten a los observadores de los cr\u00edmenes de guerra que se cometen en otros lugares -separados de los sufrientes distantes por sus pantallas, que proporcionan la ilusi\u00f3n de proximidad sin comprometer la seguridad- asegurarse de que no son c\u00f3mplices del sufrimiento.\n\n\n\n<p>Cuando la seguridad ya est\u00e1 radicalmente comprometida, cuando no hay duda de qui\u00e9nes son los verdaderos autores y sus c\u00f3mplices, cuando no hay distancia emocional y moral entre los que sufren y los que observan su sufrimiento, cuando el dolor, compartido a diario por todos, se convierte en una fuerza motriz social, y cuando todo el mundo se siente totalmente impotente pero sigue adelante y haciendo porque siempre hay \u00abalgo que podemos hacer\u00bb, surge una unidad muy diferente, poderosa, diversa y ruidosa de \u00abnosotros\u00bb. Analizando la historia ucraniana en el violento y largo siglo XX (prematuramente llamado corto), los comisarios de una&nbsp;<a href=\"https:\/\/jamfactory.ua\/en\/events\/exhibition-our-years-our-words\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">exposici\u00f3n panor\u00e1mica<\/a>&nbsp;de arte ucraniano la llaman \u00abNuestros a\u00f1os, nuestras palabras, nuestras p\u00e9rdidas, nuestras b\u00fasquedas, nuestro nosotros\u00bb.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Este cuerpo colectivo de resistencia es tambi\u00e9n un cuerpo colectivo de memoria, conmemoraci\u00f3n y una voz colectiva de lucha. Desde el primer d\u00eda, los artistas empezaron a recopilar pruebas del dolor y la p\u00e9rdida, el miedo y la resistencia. Con el tiempo, se hizo evidente que las obras art\u00edsticas no s\u00f3lo son testigos y pruebas documentales de cr\u00edmenes, sino que tambi\u00e9n tejen memorias. Para resistir a los asesinatos en masa y las fosas comunes, la memoria cultural se esfuerza por recordar a todos y todo: nombres, rostros, personas, acontecimientos, ciudades y paisajes que la guerra ha intentado borrar. Dedicarse a recordar se ha convertido en una \u00e9tica de vida. Es como si, al no dejar escapar ning\u00fan momento presente ni ninguna p\u00e9rdida, intent\u00e1ramos tambi\u00e9n luchar contra los puntos ciegos de nuestro largo siglo XX; como escribe la poeta Ivanna Skyba-Yakubova, \u00abcoser las negras rupturas del universo\u00bb.<\/p> <p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"642\" src=\"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1-960x642.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-36493\" srcset=\"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1-960x642.jpeg 960w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1-338x226.jpeg 338w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1-768x513.jpeg 768w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1-1536x1027.jpeg 1536w, https:\/\/archive.displayeurope.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BOYTANOVA-2-1.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Obra de Kateryna Lysovenko expuesta por Naked Room en Kyiv. Imagen v\u00eda&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/nomeproject\/52504103083\/in\/photostream\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flickr<\/a>.<\/em><\/figcaption><\/figure>.\n<\/div>\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"caption-attachment-30727\">La dignidad en juego<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo recordar a los que ya se han ido para siempre sin perder de vista a los que siguen presentes? Por primera vez desde las dos Guerras Mundiales de los \u00faltimos siglos, la sociedad ucraniana se ha enfrentado al reto de hacer frente a los oc\u00e9anos de personas tanto heridas y traumatizadas como reubicadas: veteranos y refugiados. \u00bfC\u00f3mo no enfrentarlos entre s\u00ed? \u00bfC\u00f3mo podemos dejar de crear rupturas sociales que se multiplican, cuando a\u00fan nos enfrentamos a un peligro inminente, y empezar a sanar? \u00bfEs siquiera posible llegar a ser una sociedad aut\u00e9nticamente integradora sin ninguna perspectiva de seguridad alcanzable? \u00bfPodr\u00e1n los que viven sin ella comprender, aceptar y perdonar alguna vez a los que viven seguros en otros lugares de Occidente? \u00bfLa venganza traer\u00e1 alguna vez la paz a los muertos y heridos? \u00bfEs la venganza parte de la justicia? \u00bfEs la justicia siquiera alcanzable?<\/p> <p>\n\n\n\n<p>Las preguntas se multiplican en un abrir y cerrar de ojos. Yevhen Hlibovytsky, director del reci\u00e9n inaugurado Instituto de la Frontera de Kiev, construy\u00f3 su&nbsp;<a href=\"https:\/\/forbes.ua\/lifestyle\/viyna-yak-kontrrevolyutsiya-gidnosti-shcho-zavazhae-ukraini-zdiysniti-tsivilizatsiyniy-perekhid-z-evrazii-v-evropu-ta-yak-nam-stvoriti-derzhavu-novogo-rivnya-poyasnyue-evgen-glibovitskiy-08022024-19093\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">discurso clave<\/a>&nbsp;sobre la sostenibilidad ucraniana en 2024 sobre una larga lista de preguntas que la sociedad debe afrontar y a las que debe dar sentido. Entre ellas: \u00bfC\u00f3mo entendemos la victoria? Hay espacio para el compromiso y c\u00f3mo puede negociarlo la sociedad? \u00bfC\u00f3mo perseguimos el objetivo de la integraci\u00f3n en la UE al tiempo que mantenemos nuestros intereses estrat\u00e9gicos? \u00bfQu\u00e9 intereses y valores est\u00e1n ahora en el centro de la sociedad ucraniana? \u00bfC\u00f3mo evitar que esta guerra se convierta en una \u00abcontrarrevoluci\u00f3n de la dignidad\u00bb?<\/p> <p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima es sin duda crucial. Hace diez a\u00f1os, la Revoluci\u00f3n de la Dignidad se convirti\u00f3 en un punto de inflexi\u00f3n en la lucha por la democracia, el Estado de Derecho, la libertad y la dignidad humana; uno de los peligros de la guerra es que puede anular los objetivos de la revoluci\u00f3n. La guerra que Ucrania est\u00e1 librando ahora no tiene s\u00f3lo dos frentes: como yo&nbsp;<a href=\"https:\/\/various-artists.com\/a-blanket-of-snow\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">escrib\u00ed<\/a>&nbsp;en 2022, es una lucha triple que se desarrolla en los \u00e1mbitos f\u00edsico, simb\u00f3lico y epistemol\u00f3gico. En el frente principal, Ucrania est\u00e1 librando una guerra brutal y violenta contra un invasor ruso, un imperio caduco que no puede renunciar a sus pretensiones territoriales y culturales imperiales, que est\u00e1 dispuesto a erradicar todo el pa\u00eds por ellas. Ucrania tambi\u00e9n necesita posicionarse contra un Occidente que a\u00fan conserva el poder de nombrar, (re)presentar, armar y decidir por qu\u00e9 soberan\u00eda merece la pena luchar. Y la lucha interna por la democracia y la dignidad contin\u00faa: la sociedad resiste los intentos de percibir y utilizar a las personas como recursos. La frontera est\u00e1 aqu\u00ed; est\u00e1 dentro. Ucrania ya no es una frontera para Europa, entre la democracia y el autoritarismo: es una frontera europea.<\/p> <p>\n\n\n\n<p>\u00abLa vieja Europa, con todo su complicado pasado, intenta ahora poner buena cara, pero el castillo de naipes se desmorona. El \u00abnunca m\u00e1s\u00bb ya no funciona, las guerras, los atentados terroristas y todas las dem\u00e1s herramientas posibles para la destrucci\u00f3n de un pueblo por otro se repiten una y otra vez. S\u00f3lo que sus formas y tecnolog\u00edas son ahora m\u00e1s modernas y sofisticadas. A veces, pienso, de hecho, nosotros, los habitantes del planeta Tierra, o mucho m\u00e1s estrechamente, los europeos, estamos todos interconectados y somos muy vulnerables. S\u00f3lo que esta vez los ucranianos hemos tenido que aceptar el hecho de nuestra total fragilidad e incapacidad para pensar seriamente en el futuro un poco antes que otros europeos\u00bb, escribe&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.republik.ch\/2023\/12\/09\/aber-jetzt-tanzen-wir\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Iryna Tsilyk<\/a>.<\/p> <p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Vozando el dolor<\/h4>\n\n\n\n<p>Reconocer lo que significa ser europeo hoy en d\u00eda es algo radicalmente distinto de lo que nosotros, los ucranianos, imagin\u00e1bamos hace algunos a\u00f1os. Quiz\u00e1 la nueva noci\u00f3n de ser europeo se est\u00e9 forjando en las trincheras del este de Ucrania, en las ciudades de todo el pa\u00eds bajo el sonido de las alertas antia\u00e9reas, en las voces de artistas e intelectuales que intentan dar sentido a todo esto. \u00bfQui\u00e9nes somos hoy testigos de esta guerra? \u00bfQui\u00e9nes somos nosotros, redescubriendo nuevos significados del hogar, el paisaje y la comunidad tras los que han sido da\u00f1ados? \u00bfPodemos rearticular los valores de la vida, la dignidad, la libertad y la solidaridad para nosotros mismos, para todos? La paz no es la ausencia de guerra. Es la presencia de la voz colectiva de los pueblos que exigen justicia y soberan\u00eda.<\/p> <p>La paz no es la ausencia de guerra.\n\n\n\n<p>Ucrania no silenciada (o, en traducci\u00f3n m\u00e1s directa del ucraniano, \u00abUcrania adquiere su voz\u00bb), el t\u00edtulo del 3er&nbsp;<a href=\"https:\/\/culturecongress.org.ua\/congress-2023\/en\/home-english\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Congreso de Cultura<\/a>&nbsp;celebrado en Lviv el pasado oto\u00f1o, no podr\u00eda ser m\u00e1s preciso. El doloroso e injusto pero inevitable proceso de los dos \u00faltimos a\u00f1os ha sido adquirir la voz para hablar por nosotros mismos, a nosotros mismos, y luego a los dem\u00e1s, adquirir la voz como \u00abel deber hacia nosotros mismos, hacia los asesinados por Rusia hoy y durante los siglos anteriores, y hacia el resto del mundo\u00bb. Del silencio surge una multiplicidad de voces individuales que forman, como dijo el escritor Anatoliy Dnistrovyi en su&nbsp;<a href=\"https:\/\/lb.ua\/blog\/anatolii_dnistrovyi\/573806_aktualna_ukrainska_kultura.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">keynote<\/a>&nbsp;en el Congreso, \u00abun continuo de verdad compartida, una posici\u00f3n com\u00fan que cada uno de nosotros moldea, refuerza y repone poco a poco con nuevos testimonios, experiencias y significados\u00bb. La cultura vuelve a su misi\u00f3n de testimoniar y documentar, una herramienta para hacer aprehensible y significativa la realidad, especialmente cuando los significados tienden a desvanecerse en el dolor &#8211; una mano tendida en solidaridad a otros, fr\u00e1giles y heridos, ofreciendo el sue\u00f1o ut\u00f3pico del &#8216;nunca m\u00e1s&#8217;.<\/p> <p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado dos a\u00f1os desde que comenz\u00f3 la invasi\u00f3n a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Quienes se defienden de la agresi\u00f3n continuada, desplazados de sus hogares y de sus vidas anteriores, se enfrentan a diario a una p\u00e9rdida agravada. Los artistas, reflexionando sobre el trauma, abordan las cuestiones que pretenden dar sentido a la vida cuando todo se ve afectado por la muerte.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":36475,"parent":0,"template":"","tags":[],"displeu_category":[],"class_list":["post-36670","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/36670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36670"},{"taxonomy":"displeu_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/displeu_category?post=36670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}