{"id":37362,"date":"2023-09-25T11:46:35","date_gmt":"2023-09-25T09:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/?post_type=article&#038;p=37362"},"modified":"2024-04-25T11:54:53","modified_gmt":"2024-04-25T09:54:53","slug":"gogol-un-ucraniano-disfrazado","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/article\/gogol-un-ucraniano-disfrazado\/","title":{"rendered":"Gogol: un ucraniano disfrazado"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>1.<\/strong><\/h4>\n\n<p>En la escuela del Mosc\u00fa sovi\u00e9tico, aprend\u00edamos de memoria los versos patri\u00f3ticos de la prosa de Gogol. Nunca hab\u00eda pensado en \u00e9l como autor ucraniano. De hecho, nunca hab\u00eda pensado en el origen \u00e9tnico de Gogol. Para m\u00ed, era un mago que hab\u00eda creado una fantasmag\u00f3rica galer\u00eda de los monstruos m\u00e1s hilarantes y entra\u00f1ables con los que jam\u00e1s me hab\u00eda topado. Como Dickens o Shakespeare para los ingleses, Gogol forma parte de la lengua rusa. Pero tras haberlo instalado en el pedestal de la Gran Literatura Rusa, los devotos rusos de Gogol desterraron su sombra ucraniana al exilio cultural.<\/p>\n\n<p>Siempre se ha destacado la extra\u00f1eza de la prosa de Gogol, los giros de su sintaxis y la peculiaridad ocasional de su vocabulario. Los entendidos han encontrado diferentes razones y explicaciones para estas irregularidades ling\u00fc\u00edsticas. Hojeando recientemente un grueso tomo de memorias sobre Gogol escritas por sus contempor\u00e1neos, me sorprendi\u00f3 de nuevo la agudeza con que los rusos nativos hab\u00edan sentido el aura de extra\u00f1eza que rodeaba la personalidad de Gogol. Su comportamiento e incluso su aspecto les hab\u00edan parecido a menudo extra\u00f1os, incluso extra\u00f1os. Sus detractores lo consideraban un parvenu y un trepa social a la Rastignac de Balzac, refiri\u00e9ndose al distanciamiento y la vanidad exagerada de Gogol. Estos rasgos de car\u00e1cter eran desconocidos para quienes le hab\u00edan conocido en su Ucrania natal como un joven amable y jovial. Sus admiradores y amigos, en cambio, consideraban su comportamiento imprevisible como la excentricidad de un genio en ciernes.<\/p>\n\n<p>De un modo u otro, a quienes le conocieron apenas se les ocurri\u00f3 que el origen ucraniano de Gogol pod\u00eda ser una explicaci\u00f3n de su temperamento vol\u00e1til. Pero supongo que Gogol sinti\u00f3 su extranjer\u00eda en Rusia tambi\u00e9n por otras razones. Nunca hab\u00eda tenido una casa, y nunca recib\u00eda invitados ni visitas. Era poco ruso en el sentido de que prefer\u00eda estar solo y era reacio a compartir sus emociones y opiniones en p\u00fablico.<\/p>\n\n<p>Ninguno de sus conocidos -tanto los que se consideraban buenos amigos suyos como los que lo despreciaban con desd\u00e9n o indiferencia- habr\u00eda pensado jam\u00e1s en Ucrania como algo distinto de un territorio meridional de Rusia donde la gente hablaba un dialecto peculiar, se entreten\u00eda con canciones locales y presum\u00eda de una excelente cocina. Para los \u00abgrandes rusos\u00bb, Ucrania era conocida como Ucrania (\u00abtierra fronteriza\u00bb en eslavo antiguo) o Malorossia (Peque\u00f1a Rusia). Incluso cuando era un adolescente a finales de los a\u00f1os sesenta, debo confesar que sent\u00eda lo mismo por Ucrania que por Estonia o Uzbekist\u00e1n, Bielorrusia o Kazajst\u00e1n: que aunque los dialectos locales y los h\u00e1bitos folcl\u00f3ricos pod\u00edan diferir, todos formaban parte de la hermandad rusa bajo el nombre de Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n<p>Cuando intento imaginarme al joven y ambicioso Gogol llegando a la capital desde el patio trasero del Imperio Ruso, recuerdo la actitud de mis amigos hacia los que llegaban a Mosc\u00fa desde las \u00abrep\u00fablicas nacionales\u00bb. Se les trataba con una mezcla de benevolencia condescendiente y curiosidad. Tambi\u00e9n hab\u00eda una pizca de envidia, por tener un mejor clima meridional y una vida m\u00e1s c\u00f3moda lejos de la crudeza de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de Rusia. A los ojos de los snobs y chovinistas metropolitanos, ya era malo venir de provincias; pero ser de Ucrania era un pecado imperdonable. En la mitolog\u00eda popular rusa, los ucranianos son una minor\u00eda \u00e9tnica, no una naci\u00f3n, y a d\u00eda de hoy se les trata con una mezcla de sentimentalismo, celos, recelo y burla.<\/p>\n\n<p>El propio nombre de Gogol, si se pronuncia \u00abkhokhol\u00bb con acento ucraniano, recuerda un apelativo burl\u00f3n y ofensivo para las personas de origen ucraniano. La propensi\u00f3n de Gogol a los chalecos y corbatas chillones, al terciopelo amarillo y verde, a los botones y encajes plateados se debe a su origen ucraniano. Tambi\u00e9n hab\u00eda tenido la desgracia de ser educado en una escuela local de Nezhin, una ciudad asociada a una crujiente variedad de pepino en miniatura, una especie de pepinillo, normalmente encurtido en salmuera y excelente como acompa\u00f1amiento del vodka. Tal vez la connotaci\u00f3n culinaria del nombre de su ciudad escolar tuvo eco m\u00e1s tarde en sus fascinantes descripciones de la glotoner\u00eda, en sus imaginarias dolencias estomacales y, finalmente, en su suicidio por inanici\u00f3n. Bromas macabras aparte, nada era accesorio en la biograf\u00eda de Gogol.<\/p>\n\n<p>Pero no era ucraniano en el sentido que les hubiera gustado a sus nuevos amigos rusos. En San Petersburgo empez\u00f3 a hacerse llamar Gogol (que en ucraniano significa \u00abdraco\u00bb), pero el apellido familiar era Gogol-Yanovsky. Sus antepasados eran cl\u00e9rigos ucranianos de provincias que pose\u00edan algunas tierras y ten\u00edan cierta educaci\u00f3n. Su padre era autor aficionado de comedias en verso, representadas localmente. El idioma familiar era el ucraniano. Sus padres se habr\u00edan horrorizado al o\u00edr describir su lengua materna como \u00abun dialecto local\u00bb, aunque el ruso era el idioma utilizado en cualquier otra ocasi\u00f3n que no fueran los asuntos dom\u00e9sticos o familiares.<\/p>\n\n<p>Despu\u00e9s de que los edictos de Catalina la Grande privaran a todo aquel que no fuera noble del derecho a ser terrateniente, el abuelo de Gogol tuvo que falsificar los registros familiares y hacer pasar a su familia por nobles o enfrentarse a la p\u00e9rdida de sus tierras y otras propiedades. En su monograf\u00eda<em> El laberinto sexual de Nikolai Gogol<\/em>, Simon Karlinsky, el m\u00e1s perspicaz de los bi\u00f3grafos de Gogol, sugiere que la ambig\u00fcedad de Gogol hacia su propia identidad -el s\u00edndrome del impostor- podr\u00eda remontarse a este episodio. Tomado por la \u00e9lite ilustrada de San Petersburgo por un brillante conocedor de la sabidur\u00eda popular ucraniana, es como si el joven Gogol fuera la encarnaci\u00f3n de su futura autoparodia: el impostor Khlestakov de <em>El inspector del<\/em> Gobierno.<\/p>\n\n<p>No cabe duda de que Gogol se sent\u00eda como un extra\u00f1o, si no como un extranjero. Le bombardearon con preguntas sobre sus ra\u00edces ucranianas y la ex\u00f3tica vida de pueblo que hab\u00eda dejado atr\u00e1s. En su torpeza inicial, me reconoc\u00ed despu\u00e9s de haber abandonado la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Sientes que te vigilan constantemente: tu aspecto, tus gestos, tu vocabulario son juzgados, supervisados y evaluados. O te piden que recites alg\u00fan folclore ruso cursi para satisfacer la curiosidad de tu anfitri\u00f3n sobre otras partes del mundo. Se le consulta con m\u00e1s frecuencia sobre las razones de las atrocidades que han cometido los dirigentes de su patria. Le invitan constantemente a reunirse con sus antiguos compatriotas, a los que hubiera preferido evitar en circunstancias normales. Le interrogan sobre su pasado. Y cuanto m\u00e1s cuentes a los lugare\u00f1os sobre ti, m\u00e1s satisfaces su deseo de adaptarte a un estereotipo.<\/p>\n\n<p>Como todo inmigrante, Gogol quer\u00eda pertenecer, pero al mismo tiempo ser considerado una excepci\u00f3n. Los nuevos amigos y conocidos de Gogol -Delvig y Pushkin, Zhukovsky y Aksakov, Pletnev y Pigodin- no trataron con falta de respeto el origen ucraniano de Gogol. Ni mucho menos: no le dejaron olvidarlo. Le invitaron a veladas de m\u00fasica folcl\u00f3rica ucraniana; le preguntaron por las recetas de las aut\u00e9nticas bolas de masa ucranianas, el borsch, los donuts y el licor de luna.<\/p>\n\n<p>Gogol hab\u00eda abandonado su tierra natal para no volver jam\u00e1s. Pero el bagaje cultural aut\u00f3ctono no es la maleta de un viajero guardada en una taquilla. Se convirti\u00f3 en escritor en ruso, aunque culturalmente segu\u00eda siendo ucraniano, del mismo modo que, por ejemplo, Franz Kafka, culturalmente jud\u00edo checo, era un escritor alem\u00e1n. De Gogol, sin embargo, se esperaba que asumiera una personalidad cultural que no le era familiar antes de relacionarse con los c\u00edrculos literarios ilustrados de San Petersburgo.<\/p>\n\n<p>La primera publicaci\u00f3n de Gogol (en una de las revistas literarias de San Petersburgo) fue un poema rimado de forma chapucera sobre los cielos azul sacarina de los exuberantes pastos verdes de Italia, donde el joven Gogol, funcionario subalterno por aquel entonces, nunca hab\u00eda estado, pero donde acabar\u00eda pasando la mayor parte de su corta vida. Vivi\u00f3, al fin y al cabo, en la era postnapole\u00f3nica del bucolicismo rom\u00e1ntico, con su ideal de retorno a las ra\u00edces nativas y a la sabidur\u00eda popular sencilla.<\/p>\n\n<p>Pero la poderosa intuici\u00f3n de Gogol le dijo que se olvidara de Italia y siguiera otra direcci\u00f3n, para satisfacer el hambre de la \u00e9lite liberal rusa por la herencia cultural de regiones lejanas del imperio ruso, desde los Urales hasta el C\u00e1ucaso y el Mar Negro. Y Ucrania. Bombarde\u00f3 a su madre y a sus antiguos compa\u00f1eros de colegio con cartas en las que les ped\u00eda descripciones de las costumbres tradicionales de los campesinos, artesanos y comerciantes locales: la forma de vestir, las telas que utilizaban, sus canciones y recetas, todos esos detalles con los que \u00e9l nunca hab\u00eda estado familiarizado. Hoy en d\u00eda, esto se considerar\u00eda una b\u00fasqueda de sus ra\u00edces \u00e9tnicas, de su identidad. De hecho, lo que Gogol destil\u00f3 fue moldeado por su mente inventiva de una forma que nada ten\u00eda que ver con la aut\u00e9ntica vida de un pueblo ucraniano.<\/p>\n\n<p>Con diligencia y rapidez, Gogol produjo dos vol\u00famenes de <em>Tarde en una granja cerca de Dikanka<\/em>. Estaba lleno del color local y el humor idiosincr\u00e1sico que le valieron la admiraci\u00f3n del libertario Pushkin, as\u00ed como del poeta laureado de la corte Zhukovsky. Escritos en una tradici\u00f3n folcl\u00f3rica de fantas\u00eda, estos cuentos fueron seguidos por otro volumen de car\u00e1cter m\u00e1s \u00e9pico, titulado <em>Mirgorod<\/em>, en el que los horrores g\u00f3ticos se infund\u00edan en conflictos al estilo de Punch-and-Judy entre personajes folcl\u00f3ricos exc\u00e9ntricos y absurdos. Pero el lugar central de la colecci\u00f3n <em>Mirgorod<\/em> lo ocup\u00f3 su primera novela, <em>Taras Bulba<\/em>, que Gogol escribi\u00f3 para cumplir su ambici\u00f3n, largamente acariciada, de convertirse en historiador (ense\u00f1\u00f3 historia durante un tiempo en la Universidad de San Petersburgo). Desear\u00edamos que no hubiera escrito este canto al nacionalismo violento.<\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">2.<\/h4>\n\n<p>No hace falta estudiar al fil\u00f3sofo ruso criptofascista Alexander Dugin para descifrar los vapores ideol\u00f3gicos en torno a la actual invasi\u00f3n rusa de Ucrania: Gogol la justific\u00f3 plenamente en su terror\u00edfica epopeya  <em>Taras Bulba<\/em>Alabado por sus contempor\u00e1neos como \u00abdechado de virtudes c\u00edvicas y fuerza de edificaci\u00f3n patri\u00f3tica\u00bb. Era un brebaje espantoso digno de Hollywood, magistralmente elaborado con un regocijo horripilante, y que reflejaba todas las emociones contradictorias que hab\u00edan chocado dentro de la mente atormentada de Gogol, desde el momento en que abandon\u00f3 su ciudad natal ucraniana para trasladarse a San Petersburgo.<\/p>\n\n<p><em>Taras Bulba<\/em> narra la tr\u00e1gica historia de uno de los poderosos jefes de los cosacos zaporozhianos. A mediados del siglo XVI, estos clanes de siervos fugitivos, vagabundos, evasores de la conscripci\u00f3n y delincuentes hab\u00edan creado asentamientos fortificados a lo largo de las orillas del bajo Dni\u00e9per y en las estepas al norte del Mar Negro. Ej\u00e9rcito de voluntarios y mercenarios de temperamento an\u00e1rquico, los cosacos estaban dispuestos a luchar contra cualquier enemigo que se les pusiera por delante. Tambi\u00e9n ten\u00edan un aspecto estrafalario, con sus caftanes y anchos cinturones de moda oriental, sus sables arqueados a juego con sus enormes bigotes y sus cabezas rapadas adornadas con una especie de cresta. La epopeya de Gogol narra la muerte de los dos hijos de Taras Bulba, obligados por su padre a participar en la \u00abguerra santa\u00bb contra los polacos cat\u00f3licos y los jud\u00edos locales, archienemigos de Rusia y de la fe ortodoxa, seg\u00fan la visi\u00f3n del mundo de Bulba.<\/p>\n\n<p>Gogol, como narrador, ha adornado la beligerancia an\u00e1rquica de los cosacos con nobles sentimientos patri\u00f3ticos sobre el \u00abalma rusa\u00bb y la \u00abhermandad de los eslavos\u00bb. Es dif\u00edcil no ver en tales sentimientos la propia promesa de lealtad de Gogol a la autocracia rusa y su reci\u00e9n descubierto sentido de pertenencia al c\u00edrculo \u00edntimo de escritores rusos, a los pocos elegidos. En esta \u00e9poca de su vida, en compa\u00f1\u00eda de sus nuevos amigos, disfrutaba de la oportunidad de hacer gala de su lealtad a todo lo ruso y de denigrar a los extranjeros, a veces de forma gratuita.<\/p>\n\n<p>Entre las memorias de los contempor\u00e1neos de Gogol, hay una vi\u00f1eta contada por uno de sus nuevos conocidos, el propietario de una finca, que invit\u00f3 a Gogol a una excursi\u00f3n al campo. El tutor de los hijos del se\u00f1or del campo, un franc\u00e9s, tambi\u00e9n se uni\u00f3 a ellos. Pero el viaje por una carretera llena de baches en las <em>tarantas<\/em> rusas, un coraje de cuatro ruedas sin muelles, era una tortura para el extranjero. Gogol, en un paroxismo de risa ante las contorsiones del pobre hombre, anim\u00f3 al conductor a acelerar, para que \u00abla rana francesa aprendiera lo que son nuestros veh\u00edculos rusos\u00bb.<\/p>\n\n<p>El autor de <em>Taras Bulba<\/em> disfraz\u00f3 deliberadamente su romance hist\u00f3rico de leyenda popular de tiempos inmemoriales. Lo hizo ambientando su historia dos siglos antes de los acontecimientos que describ\u00eda. El trasfondo hist\u00f3rico de su novela son las masacres y pogromos antipolacos desencadenados por la rebeli\u00f3n de Bogdan Khmelnitsky a mediados del siglo XVII. Fue Khmelnitsky, un hetman polaco de origen ucraniano, quien en su lucha contra sus gobernantes polacos hab\u00eda convertido a los cosacos zaporozhianos en sus aliados y acab\u00f3 declarando su lealtad al zar ruso. A partir de ese momento, comenz\u00f3 la rusificaci\u00f3n del este de Ucrania.<\/p>\n\n<p>La \u00e9poca fue famosa por la crueldad de los cosacos, la destrucci\u00f3n de la parte civilizada de Ucrania y el asesinato en masa de polacos y jud\u00edos que serv\u00edan a la nobleza polaca. Para Gogol, la descripci\u00f3n de los polacos como archienemigos de Rusia era de actualidad: era la \u00e9poca del levantamiento polaco. (Pushkin, amigo de Gogol, tambi\u00e9n jur\u00f3 lealtad a la autocracia rusa escribiendo sus versos patri\u00f3ticos de propaganda antioccidental \u00abA los calumniadores de Rusia\u00bb).<\/p>\n\n<p>Pero al h\u00e9roe de Gogol, Taras Bulba, no le importa mucho si su enemigo est\u00e1 maquinando realmente la destrucci\u00f3n de su tribu cosaca, de la monarqu\u00eda rusa y de la fe ortodoxa rusa. Cualquier rumor o insinuaci\u00f3n es pretexto suficiente para iniciar la guerra: para asesinar y saquear a todos los que no pertenecen a su tribu, clan y comunidad. Lo que Gogol presenta como el retrato de un apasionado h\u00e9roe popular, excesivamente celoso en su defensa de la tierra y la fe nativas, es en realidad la descripci\u00f3n de la paranoica mente conspiradora de un mat\u00f3n.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 queda sino la guerra? pregunta ret\u00f3ricamente Taras a sus hijos. Dios quiera que siempre teng\u00e1is \u00e9xito en la guerra, que venz\u00e1is a los musulmanes, a los turcos y a los t\u00e1rtaros. Y cuando los polacos conspiren contra nuestra fe, \u00a1podr\u00e9is derrotar a los polacos! Y as\u00ed lo hicieron:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Mat\u00f3 a muchos nobles y saque\u00f3 algunos de los castillos m\u00e1s ricos y bellos. Los cosacos vaciaron el hidromiel y el vino centenarios, cuidadosamente atesorados en las bodegas se\u00f1oriales, cortaron y quemaron las ricas prendas y el equipo que encontraron en los armarios. &#8216;No escatimes nada&#8217;, fue la orden de Taras. Los cosacos no perdonaron a las damas de cejas negras, a las brillantes doncellas de pechos blancos: \u00e9stas no pudieron salvarse ni en el altar, pues Taras las quem\u00f3 con el altar mismo. Manos n\u00edveas se alzaron al cielo en medio de llamas ardientes, con gritos lastimeros que habr\u00edan conmovido a la propia tierra h\u00fameda y habr\u00edan hecho que la hierba esteparia se doblara de compasi\u00f3n ante su destino. Pero los crueles cosacos no hicieron caso y, levantando a los ni\u00f1os de las calles con las puntas de sus lanzas, los arrojaron tambi\u00e9n a las llamas&#8230; mataron a los ni\u00f1os, abrieron los pechos de las mujeres, desollaron la piel desde las piernas hasta las rodillas y la v\u00edctima fue puesta en libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero antes de que masacraran a los polacos, hab\u00eda disfrutado del asesinato en masa de sus lacayos: los jud\u00edos. \u00a1Ahogad a todos los paganos en el Dni\u00e9per! &#8230; \u00a1No esper\u00e9is! \u00a1Los malditos jud\u00edos! \u00a1Al Dni\u00e9per con ellos, gentiles! \u00a1Ahogad a todos los infieles! Estas palabras fueron la se\u00f1al. Agarraron a los jud\u00edos por los brazos y comenzaron a arrojarlos a las olas. Por todas partes resonaban gritos lastimeros; pero los severos cosacos s\u00f3lo se re\u00edan al ver las piernas jud\u00edas, enfundadas en zapatos y medias, forcejeando en el aire.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p>Es imposible saber, por el tono de voz del narrador, hasta qu\u00e9 punto Gogol, el autor, compart\u00eda esta risa s\u00e1dica ante los actos de asesinato en masa, mutilaci\u00f3n de cad\u00e1veres y destrucci\u00f3n sin sentido de los cosacos: \u00abHoy en d\u00eda se nos pondr\u00edan los pelos de punta ante los horribles rasgos de aquella \u00e9poca feroz y medio civilizada, que los cosacos exhib\u00edan por doquier\u00bb. Tales expresiones de horror y repugnancia son pronunciadas peri\u00f3dicamente por el narrador entre las escenas de violencia. Pero, \u00bfson estas muecas de autor testimonio de la condena de Gogol a la crueldad de sus protagonistas? \u00bfO sirven para emocionar al lector con expectativas de descripciones a\u00fan m\u00e1s espantosas y sangrientas por venir?<\/p>\n\n<p>Gogol transmite la crueldad de los cosacos con el mismo desparpajo que describe su camarader\u00eda, su forma de saludarse, de darse palmadas en la espalda y luego besarse en los labios, de abrazarse y luego devorar trozos de carne y barriles de alcohol ilegal, de emborracharse y bailar, de dormir juntos a la intemperie, bajo el cielo. Todo parece confirmar la opini\u00f3n de Karlinsky sobre los anhelos homoer\u00f3ticos de Gogol.<\/p>\n\n<p>Pero aunque Gogol estaba encantado con el f\u00edsico musculoso de los poderosos cosacos, las celebraciones de la masculinidad pueden encontrarse en la tradici\u00f3n militar de cualquier estado autoritario, desde Esparta hasta la Alemania nazi. La fascinaci\u00f3n de Gogol por la uni\u00f3n masculina podr\u00eda interpretarse tan f\u00e1cilmente como el anhelo de un converso religioso por formar parte de una comunidad ideal. De un modo u otro, a Gogol le fascinaba la compa\u00f1\u00eda de sus cosacos de ficci\u00f3n, mientras dur\u00f3.<\/p>\n\n<p>\u00bfCastiga a sus h\u00e9roes por las atrocidades que han cometido? El hijo menor de Bulba, Andrei, es condenado a muerte como traidor por su padre por enamorarse de una muchacha polaca; el hijo mayor, Ostap, es capturado y ejecutado por el enemigo; el propio Taras Bulba es quemado en la hoguera al intentar salvarlo. Gogol debi\u00f3 de sentir cierto malestar al hacer que Taras Bulba iniciara el conflicto en el que se destruye a s\u00ed mismo y a su familia. La alternativa era sacrificarlos por la causa patri\u00f3tica.<\/p>\n\n<p>Eso es lo que hizo Gogol. Tras darse cuenta de que su fascinaci\u00f3n por esta violencia espantosa era demasiado evidente, Gogol recurre a una proclamaci\u00f3n de fines m\u00e1s elevados: los cosacos luchaban por la fe ortodoxa y la grandeza de Rusia. Sin arrepentirse de la p\u00e9rdida de dos hijos que perecieron a causa de su ansia de derramamiento de sangre, Taras se redime moralmente gracias a su visi\u00f3n de la victoria de los justos. Fuera de las llamas que lo consumen, tiende las manos a sus camaradas y proclama la futura victoria de los cosacos sobre los enemigos de Rusia:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00a1Esperad, llegar\u00e1 el momento en que aprender\u00e9is lo que es la fe ortodoxa rusa! La gente ya lo huele de cerca y de lejos. Un zar surgir\u00e1 de suelo ruso, \u00a1y no habr\u00e1 potencia en el mundo que no se someta a su dominio!<\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p>No es de extra\u00f1ar, pues, que <em>Taras Bulba<\/em> fuera incluido en el programa escolar por los pedagogos de Stalin. Despu\u00e9s de todo, fue Stalin quien durante la Segunda Guerra Mundial forj\u00f3 la uni\u00f3n entre el Partido y la Iglesia Ortodoxa Rusa, uniendo as\u00ed al pueblo ruso en el esfuerzo b\u00e9lico. Ir\u00f3nicamente, las historias ucranianas de Gogol se convirtieron en ejemplos de libro de texto del multiculturalismo de estilo sovi\u00e9tico, seg\u00fan el cual cada rep\u00fablica sovi\u00e9tica estaba dotada de una cultura local: \u00ab\u00e9tnica en la forma, socialista en el contenido\u00bb. En la propaganda actual, los leitmotivs de patriotismo y abnegaci\u00f3n de Gogol se reciclan con la OTAN y los cripto-nazis en el lugar de los polacos y los jud\u00edos.<\/p>\n\n<p>En <em>Taras Bulba<\/em>, Gogol inmortaliz\u00f3 el nacionalismo beligerante de aquellos rusos que hab\u00edan creado una versi\u00f3n ficticia de Europa en la que sent\u00edan que no ten\u00edan cabida. Estos patriotas rusos odian cualquier lugar al que crean que no pertenecen, o que no les pertenece. Instintivamente, desean hacerse con el control de esos lugares: bien apoder\u00e1ndose de ellos por la fuerza, bien destruy\u00e9ndolos por completo. El odio de Taras Bulba hacia los extranjeros era la forma instintiva que ten\u00eda Gogol de demostrar a sus anfitriones rusos que no s\u00f3lo compart\u00eda sus convicciones idealistas, sino tambi\u00e9n sus bajos prejuicios.<\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">3.<\/h4>\n\n<p>En a\u00f1os posteriores, se dijo que Gogol hab\u00eda tachado de juveniles las im\u00e1genes kitsch de Ucrania que aparec\u00edan en sus primeros escritos. \u00bfEra consciente de lo que hac\u00eda su pluma? Me inclino a dudar de su incapacidad para juzgar su propio trabajo en cualquier fase de su creatividad. Gogol no era m\u00e1s que un observador de sus propias debilidades. Se pon\u00eda distintos disfraces cuando se comunicaba con los dem\u00e1s, una vena teatral que una vez hab\u00eda esperado desarrollar como actor profesional. En cambio, aplic\u00f3 la teatralidad de su personaje a su comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Puede ser taciturno o gregario, encantador o antip\u00e1tico, ingenioso o aburridamente moralista. Pero detr\u00e1s del mal humor hab\u00eda un director de teatro que se observaba a s\u00ed mismo como desde fuera. Gogol fue, tal vez, el primer escritor ruso de autoficci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En su cuento \u00abDiario de un loco\u00bb, un oficinista menor, frustrado y humillado, vislumbra la vida de su objeto secreto de deseo (la hija de su superior). En su imaginaci\u00f3n alucinatoria, accede a la correspondencia entre Medji, el perro faldero de su amada, y el compa\u00f1ero canino de Medji. Proyecci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n del loco, las ep\u00edstolas son utilizadas por Gogol como reflexi\u00f3n sat\u00edrica sobre la vida de la sociedad petersburguesa y su c\u00edrculo de amigos pretenciosos:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No conozco nada peor que la costumbre de dar a los perros bolas de pan amasado. Alguien se sienta a la mesa, amasa una bola de pan con sus sucios dedos, te llama y te la mete en la boca. Los buenos modales te proh\u00edben rechazarlo, y te lo comes; con asco, es cierto, pero te lo comes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p>Siempre me he preguntado de d\u00f3nde sac\u00f3 Gogol esta peculiar imagen. Una respuesta inesperada procede de las memorias de los contempor\u00e1neos de Gogol. Uno de los visitantes de la casa de Mosc\u00fa donde Gogol sol\u00eda alojarse recuerda su costumbre de sentarse \u00abante una mesa, escribir sus pensamientos y, de vez en cuando, amasar entre sus dedos bolas de pegajoso pan blanco\u00bb. Este h\u00e1bito &#8216;le ayud\u00f3 mucho a resolver problemas dif\u00edciles y complejos de escritura. Uno de sus amigos hab\u00eda recogido todo el mont\u00f3n de estas bolas de pan, guard\u00e1ndolas con devoci\u00f3n&#8217;.<\/p>\n\n<p>Un v\u00ednculo tan directo entre la vida y la ficci\u00f3n es una rara coincidencia. Pero hab\u00eda cierto m\u00e9todo en la forma en que las propias obsesiones de Gogol, tanto privadas como p\u00fablicas, se reflejaban en su obra. El ojo autoral de Gogol tiene una extra\u00f1a habilidad para detectar los rasgos m\u00e1s ocultos de su propia personalidad idiosincr\u00e1sica y convertirlos en \u00abrisas a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas\u00bb. Su conciencia de s\u00ed mismo hizo que su pluma pasara de los cuentos de la inventada tradici\u00f3n ucraniana al horror de su propia soledad y a la futilidad de su anhelo de hermandad. Al final de su obra <em>El inspector del<\/em> Gobierno  &#8211; Otra autoparodia: el alcalde, un astuto manipulador provinciano estafado por un charlat\u00e1n y sus propios subordinados corruptos y de cabeza dura, sisea al p\u00fablico: \u00abNo veo nada&#8230; todo lo que veo es una masa de hocicos de cerdo, en lugar de caras, s\u00f3lo hocicos de cerdo\u00bb. Se dice que estas mismas palabras las pronunci\u00f3 el propio Gogol durante sus primeros a\u00f1os en San Petersburgo.<\/p>\n\n<p>Fueran cuales fueran las fobias -freudianas o de otro tipo- que hab\u00eda detr\u00e1s de su crisis emocional, al genio de Gogol como escritor no le hab\u00edan servido los accesorios pseudoucranianos. El desplazamiento y la sustituci\u00f3n fueron siempre los principales recursos del Gogol narrador. El odio a s\u00ed mismo y la autocompasi\u00f3n, su humillante experiencia de ser una no-entidad, un an\u00f3nimo provinciano advenedizo en una monstruosa ciudad oscura, fueron disfrazados por Gogol de compasi\u00f3n por los desvalidos de la sociedad. En <em>Cuentos Petersburgueses<\/em> y <em>Arabescos<\/em> tambi\u00e9n consigui\u00f3 ocultar las huellas de su pasado ucraniano. Gogol hizo todo lo posible por separar a sus personajes de ficci\u00f3n de lo que consideraba su yo personal. Pens\u00f3 que tambi\u00e9n lo hab\u00eda conseguido en <em>Dead Souls<\/em>. Pero, \u00bfrealmente lo hizo?<\/p>\n\n<p>Su obra maestra fue escrita en Roma a finales de la d\u00e9cada de 1830. Durante estos a\u00f1os apenas visit\u00f3 Rusia. En sus cartas a los amigos, Gogol escribi\u00f3 que consideraba sus prolongadas estancias en el extranjero como una especie de recurso literario: le proporcionaban una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y objetiva de Rusia. Quiz\u00e1 su vida de expatriado le proporcion\u00f3 el decoro necesario para sus sentimientos de \u00abextranjer\u00eda\u00bb, que de otro modo ser\u00edan subversivos. En Rusia, Gogol hab\u00eda empezado a dudar de su propia autenticidad; en el extranjero, no se sent\u00eda obligado a manifestar su lealtad al lugar en el que viv\u00eda. En Roma era sociable y divertido. Sab\u00eda que en Italia nadie indagar\u00eda sobre su origen mestizo: fuera de Rusia le tomaban por ruso, como a Joseph Conrad, que un siglo despu\u00e9s gustaba de visitar Francia, donde le tomaban por ingl\u00e9s.<\/p>\n\n<p>El hombre sin pasado: eso es lo primero que se puede decir de Chichikov, el protagonista de Gogol en <em>Almas muertas<\/em>. Aparece de la nada, como un fantasma. Conocemos hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle de su aspecto, sus trajes y los colores de sus corbatas y chalecos, lo que guarda en su caja fuerte, sus peque\u00f1os h\u00e1bitos y las modulaciones de su voz. Pero no sabemos qui\u00e9n es, de d\u00f3nde viene ni cu\u00e1les son sus antecedentes familiares. Es un fantasma, un extranjero, un emigrante, que intenta establecerse en su nueva vida.<\/p>\n\n<p>Como Gogol en San Petersburgo, Chichikov crea un pasado respetable a trav\u00e9s de una posesi\u00f3n ficticia: las \u00abalmas muertas\u00bb de antiguos siervos. Eso era m\u00e1s o menos lo que hac\u00eda Gogol con su imaginaci\u00f3n de novelista. Doble de Chichikov, hab\u00eda creado personajes de ficci\u00f3n y adquirido para s\u00ed un nuevo pasado, una nueva identidad. Y por un momento sinti\u00f3 que por fin pod\u00eda tener v\u00eda libre hacia el futuro. Veamos la \u00faltima p\u00e1gina de la primera parte de Dead Souls:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Chichikov sonri\u00f3 con satisfacci\u00f3n ante la sensaci\u00f3n de conducir r\u00e1pido. \u00bfA qu\u00e9 ruso no le gusta conducir r\u00e1pido? \u00bfQui\u00e9n de nosotros no anhela a veces dar la cabeza a sus caballos, soltarlos y gritar: \u00abAl diablo con el mundo\u00bb? &#8230; Ah, troika, troika, veloz como un p\u00e1jaro, \u00bfqui\u00e9n fue el primero que te invent\u00f3? &#8230; Y t\u00fa, Rusia m\u00eda, \u00bfno vas tambi\u00e9n a toda velocidad como una troika a la que nada puede adelantar? &#8230; \u00bfHacia d\u00f3nde te diriges, Rusia m\u00eda? \u00bfAd\u00f3nde? \u00a1Cont\u00e9stame!<\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p>\u00bfAd\u00f3nde? \u00bfHacia su Ucrania natal o lejos de ella? Hoy en d\u00eda desear\u00edamos que se fuera, \u00ab\u00a1porque est\u00e1is invadiendo el mundo entero, y un d\u00eda obligar\u00e9is a todas las naciones, a todos los imperios a apartarse, a dejaros paso! Unos a\u00f1os antes de que se escribiera este pasaje, Gogol se hab\u00eda re\u00eddo de un franc\u00e9s para quien era una tortura ser conducido en una tarantas rusa por una carretera rural llena de baches. Esta vez, en la troika rusa ficticia creada por Gogol, \u00e9ste no est\u00e1 sentado detr\u00e1s del conductor. En esta conducci\u00f3n po\u00e9tica, el estafador Chichikov era el \u00fanico pasajero, el \u00fanico instructor de la direcci\u00f3n en la que conduc\u00eda la troika de la Santa Rusia.<\/p>\n\n<p>Se dirig\u00eda hacia la segunda parte -desastrosa- de <em>Dead Souls<\/em>. Para horror de los c\u00edrculos progresistas liberales, Gogol hab\u00eda abrazado el paneslavismo y la Iglesia. Seg\u00fan Karlinsky, fue la confesi\u00f3n de su homosexualidad por parte de Gogol a su confesor, el fan\u00e1tico sacerdote ortodoxo padre Matvei Konstantinovsky, lo que provoc\u00f3 en el escritor una contrici\u00f3n automortificadora y, en \u00faltima instancia, suicida. Pero fuera cual fuera la causa, su forma de pensar hab\u00eda sufrido un cambio dr\u00e1stico.<\/p>\n\n<p>Hay algo que no funciona dentro de m\u00ed\u00bb, confes\u00f3 una vez Gogol. &#8216;Veo, por ejemplo, a alguien tropezar en la calle e inmediatamente mi imaginaci\u00f3n empieza a trabajar y a prever el desarrollo m\u00e1s espantoso del incidente en la forma m\u00e1s pesadillesca. Estas pesadillas no me dejan dormir, me agotan por completo&#8217;. Cuando en a\u00f1os posteriores intent\u00f3 erradicar estas oscuras im\u00e1genes de su mente mediante una religiosidad rigurosa, s\u00f3lo consigui\u00f3 suprimir su imaginaci\u00f3n, su don c\u00f3mico de trascender el mal mediante la risa.<\/p>\n\n<p>La mente de Gogol, atormentada por la culpa, finalmente tropez\u00f3 y sucumbi\u00f3 a la opini\u00f3n de aquellos chiflados nacionalistas que cre\u00edan que hab\u00eda sido preparado por los enemigos de los eslavos para crear la calumniosa imagen de Rusia como patria de almas muertas. Atormentado por el pensamiento de sus pecados contra el orden natural de la vida y su fracaso a la hora de crear una imagen ideal de Rusia sin Chichikovs, Gogol quem\u00f3 el manuscrito de la segunda parte de <em>Almas muertas<\/em> en un acto de <em>auto-da-f\u00e9<\/em> intencionado.<\/p>\n\n<p>En el mismo periodo de su vida, en su \u00abSelecci\u00f3n de pasajes de la correspondencia con los amigos\u00bb, hizo un llamamiento para que todo el mundo eslavo aprendiera ruso: \u00abTenemos que esforzarnos por lograr el dominio exclusivo de la lengua rusa entre todas nuestras tribus hermanas\u00bb. El ardor nacionalista de estas l\u00edneas emula a Taras Bulba, quien, a trav\u00e9s de las llamas del fuego que le consum\u00eda, gritaba esl\u00f3ganes patri\u00f3ticos sobre la Rusia triunfante.<\/p>\n\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/www.eurozine.com\/authors\/zinovy-zinik\/\">Zinovy Zinik<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gogol es el mayor ucraniano del pante\u00f3n literario ruso. Pero su biograf\u00eda art\u00edstica no ten\u00eda tanto que ver con la apropiaci\u00f3n cultural como con el autodisfraz radical. Sobre la trayectoria de la obra de Gogol desde el exotismo hasta el beligerante nacionalismo ruso.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5562,"parent":0,"template":"","tags":[],"displeu_category":[],"class_list":["post-37362","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/37362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37362"},{"taxonomy":"displeu_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.displayeurope.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/displeu_category?post=37362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}